
Itinerario editorial
8 cimas · 8 cimas · Pirineo catalán
Hay cimas que se pueden subir en un día, y hay algunas que se merecen una noche. Los refugios de montaña del Pirineo catalán guardan un secreto: la luz del alba sobre los lagos glaciales, el silencio cuando los excursionistas de día ya se han ido y el calor de una cena compartida con desconocidos que pronto serán amigos. Esta colección reúne ocho cimas que se benefician cada una de un refugio cercano: desde el clásico Refugi Lluís Estasen a los pies del Pedraforca hasta el solitario Refugi de Vall Ferrera a los pies del Montcalm.

El Refugio Lluís Estasen (1.900m) es el punto de partida clásico para el Pedraforca. Una noche allí permite atacar el Pollegó Superior por la mañana, cuando la cima está solitaria y la luz es mágica.

El Santuario de Núria (1.967m), accesible en cremallera desde Ribes de Freser, es la base para la subida al Puigmal. Una experiencia única: ascensión de alta montaña con comodidades de valle.

El Refugio de Coma de Vaca (1.987m), en la cabecera del río Ter, es el punto de partida para el Gra de Fajol. Desde aquí, la ascensión a la frontera francesa se hace en menos de dos horas.

El Refugio Josep Maria Blanc (2.350m), sobre el Estany Tort de Peguera, ofrece una panorámica de los Encantats imposible desde abajo. La noche a 2.350 metros es el preámbulo ideal para la exigente ascensión de las agujas.

El Refugio de la Restanca (2.010m), al pie del Estany de la Restanca (Valle de Arán), es la base para el Montardo. La subida de dos horas desde aquí es una de las más gratificantes del Pirineo occidental.

El Refugio de Certascan (2.240m), al pie de uno de los lagos más grandes del Pirineo, es uno de los refugios más aislados de Cataluña. Desde aquí, el Pic de Certascan se alcanza en menos de hora y media por terreno alpino.

El Refugio de Colomèrs (2.135m) es la puerta del circo de lagos glaciales más grande del Pirineo. Una noche aquí, rodeados de lagos, permite ascender el Gran Tuc de Colomèrs por la mañana y disfrutar del paisaje sin multitudes.

El Refugio de Vall Ferrera (1.940m), en la cabecera del Valle de Cardós, es el punto de partida tradicional para el Montcalm y la Pica d'Estats. Una de las travesías clásicas del Pirineo pallarés comienza aquí.