
No hace falta ir siempre al Pirineo para encontrar una buena cima. Esta colección recorre siete montañas dispersas por la geografía catalana —del Garraf al Alt Urgell, del Alt Empordà a la Noguera— que raramente aparecen en las listas más populares pero que guardan una torre medieval, un santuario, un vértice geodésico centenario o unas vistas que llegan hasta el mar. La mayoría forman parte del reto de los 100 Cims del ICGC y la FEEC: ascensiones cortas o medias, perfectas para descubrir rincones de Catalunya que todavía no has pisado.

Un cerro del Anoia (620m) coronado por una torre medieval de guardia y la iglesia de Santa Maria, con vistas sobre la llanura del Anoia y Montserrat.

El techo del macizo del Garraf (658m), a menudo combinado con el vecino Puig de la Mola. Un clásico de los 100 cims muy cerca de Barcelona.

La cima principal de la Serra de Rodes (682m) corona el cap de Creus con vistas excepcionales sobre la Costa Brava, las islas Medes y el cap de Norfeu.

La cima de referencia de las Guilleries (1.125m), con el Santuario del Far y un vértice geodésico en la cumbre. En días claros se ve el Montseny, el Canigó e incluso el Mediterráneo.

Corona la Serra de Cabrera (1.307m) con el Santuario de la Mare de Déu de Cabrera en la cumbre y vistas sobre el Montseny, el Collsacabra y las Guilleries.

La cima del Montsec de Rúbies (1.437m) domina el congosto de Terradets y el embalse de Sant Antoni, con vistas sobre el Pirineo leridano.

La cima más alta de esta selección (1.610m), en la Serra d'Aubenç del Alt Urgell, domina el Prepirineo occidental con el Cadí y el Pedraforca en el horizonte.