
Rémih

Angela Llop

Alan Mattingly
El Puig de Llívia —el Puig del Castell— es un cerro aislado en medio de la Cerdaña, en el municipio de Llívia. Desde arriba se controla toda la llanura cerdana, y es precisamente ese dominio visual lo que le dio un valor estratégico durante siglos.
A sus pies se extendió la villa de Llívia, a 1.223 metros, que tiene la particularidad de ser un enclave catalán dentro del Estado francés, consecuencia del Tratado de los Pirineos de 1659 y del Tratado de Llívia de 1660.
En lo alto están los restos del castillo de Llívia, declarado bien cultural de interés nacional. Lo que se ve hoy corresponde sobre todo a la gran reforma de finales del siglo XIII, aunque debajo hay estructuras de los siglos XI y XII y los restos de dos torres semicirculares de un castillo roquero anterior.
La fortaleza tenía tres recintos. En el punto más alto, un fortín cuadrangular de unos 35 metros de lado con cuatro torres redondas en los vértices, rodeado de un foso excavado en la roca y con una cisterna abovedada bajo el patio. La torre del homenaje, al nordeste, tenía foso, cisterna y puente propios: funcionaba como un reducto aparte. El tercer recinto, el más extenso, albergaba la aldea medieval. De aquel perímetro, la torre mejor conservada es la torre de Estavar, llamada así porque desde allí se divisa ese pueblo.
No hay rutas registradas aún para esta cima.
¿Conoces una ruta para subir?Compártela
Tu valoración