
La Garrotxa es un paisaje único en Cataluña y en todo el Mediterráneo: el parque natural de la Zona Volcánica alberga más de cuarenta volcanes extinguidos, y sus cimas combinan la geología sorprendente con hayedos húmedos y pueblos medievales. Pero la Garrotxa tiene también montañas de carácter, como el Comanegra y el Puigsacalm, que dominan la comarca desde el este y el norte. Esta colección propone descubrir la Garrotxa desde sus volcanes emblemáticos hasta las cimas que vigilan toda la comarca.

El volcán en medio de Olot. Sube a sus 531 metros desde el centro de la capital de la Garrotxa y descubre una panorámica de todo el llano volcánico.

Uno de los volcanes más perfectos de la península: el cráter alberga una ermita románica y cada primavera se llena de flores. Un lugar único en Europa.

Una cima modesta pero singular: desde los 1.027 metros domina l'Alta Garrotxa y las sierras de la frontera con el Ripollès.

La cima más agreste de la Garrotxa. A 1.373 metros, domina l'Alta Garrotxa con vistas al Pirineo y al mar cuando el cielo está despejado.

El techo de la Garrotxa. Desde los 1.514 metros se abarca todo el país, desde el Pirineo hasta el mar. La ruta desde la Collada de Bracons es la más clásica.

La segunda cima de la Garrotxa, a 1.557 metros, es el techo del Alta Garrotxa y la puerta norte al Pirineo. Rutas solitarias entre bosques densos y vistas a la Cataluña profunda.